Cita:
Originalmente publicado por Mariate
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Cita:
Originalmente publicado por werke
Ya he oído esta música en otra parte.
Soy hijo de españoles emigrados, nacido en un país de Sudamérica. En general, los emigrantes trabajaban "como chinos", ahorrando para tener la esperanza de volver a casa algún día. Vivíamos en pisos diminutos. O no teníamos coche o era un utilitario de quinta mano. Además de un trabajo asalariado, muchos montaban algún negocio y trabajaban dieciocho horas al día.
Era habitual comprarle el negocio medio hundido a un "indígena" y levantarlo con mucho esfuerzo y sacrificio, a base de que trabajase hasta la abuela. Cuando los negocios estaban ya en marcha, se traspasaban a los recién llegados y se volvía a empezar con otro.
Evidentemente, los españoles se ayudaban entre sí todo lo que podían, dejando de lado ideologías, nacionalidades y clases sociales. Se trataba de salir de la miseria y los odios quedaban en estado de latencia.
Corrían cientos de rumores sobre nosotros. Que si nos comíamos el pan de los nativos, que si éramos una mafia, que si el gobierno miraba para otra parte porque estaba sobornado...
Cuanto más ignorante, más vago y más borracho era un nacional, más nos odiaba.
No todos éramos buena gente. Hubo algún desfalco famoso organizado por españoles y no faltaba quien tratase a los nacionales como a trozos de mierda. Había también ladrones, pederastas y timadores. Cuando alguno era descubierto, la prensa aireaba su procedencia con evidente placer y entonces todos pasábamos algunas semanas bastante mal.
A veces pienso que todo aquello nos forjó. Sobrellevamos el odio y el desprecio con dignidad. Algunos se refugiaron en una especie de patriotismo que les hacía humedecer los ojos cuando oían música de España y supongo que muchos llegamos a pensar que, afortunadamente, no éramos como aquella gente de allí.
Para lo que no me preparó la forja fue para sobrellevar la vergüenza que a veces siento al comprobar que, en realidad, no somos tan distintos.
No, no hay nada nuevo bajo el sol.
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Para sentir el rechazo de los locales no tienes que irte al extranjero.
En Canarias al que viene de fuera se le llamaba "godo" o incluso peor, "godo hediondo". En las vascongadas se le llamaba "maketos" en Cataluña "charnegos" o en Asturias "coreanos".
Mi abuelo estuvo en Argentina unos años, currando como una bestia, pero eso no quita que yo admita que los ciudadanos chinos en España tienen ventajas fiscales sobre los españoles, como se explica en el enlace que ha puesto Mariate y que también cito.
Una cosa no quita la otra. La xenofobia está muy mal, de acuerdo, pero las ventajas que tienen los comercios chinos están ahi y tampoco pasa nada porque se den a conocer.
No se si me explico. Lo cortés no quita lo valiente.