Es que tambien la gente se ha metido a invertir sin tener idea de nada, confiando en quien solo lo veia como un cliente que se iba a dejar la pasta.
Igual ocurre en todos los ámbitos de la vida, ya se reza sin tener claro a quien van dirigidos los rezos:
La gente está muy confundida, sin norte.
Del becerro de oro, pasamos al bikini de látex.