No hagas experimentos, por ahora pierdes gasoil, cuando el problema sea que te llega aire a la bomba inyectora, tendrás un problema que te dará la cara de dos formas posibles:
1) Que se te acelere el motor y te encuentres con el ralentí mil quinientas vueltas por encima de lo habitual y a la hora de atracar te comas al pantalan.
2) Que se te pare el motor cuando más lo necesites.
Quita la bomba y empieza a peregrinar por todos los comercios de repuestos de automoción que tengas a mano. Ya sabes que en la mar, no todo se reduce a aparcar en el arcán y esperar que llegue la grua.
Recuerda, la tostada siempre cae al suelo del lado de la mantequilla.

