Hubo un tiempo en el que para entrar a las aulas de exámen se formaba una cola. A cada persona se le mostraba una carta de esas que tienen círculos de colores y que esconden algún dibujo invisible para daltónicos. Mucha gente descubría su daltonismo, junto con su invelidez para patronear, en esas colas.
Algunos tenemos limitaciones físicas que nos incapacitan para desempeñar algunas tareas. Yo nunca podré pilotar un avión. Mis gafas impedirían que pase el reconocimiento. No hablo de uno de pasajeros. No podría tener la licencia privada de día. Es así, tengo esta discapacidad.
Creo que deberías aceptar que eres daltónico, no distingues los colores y por tanto confiar tus navegaciones a quien no lo sea.
Lo siento, yo lo veo así.
