Magnifica explicación, por parte de ambos.Y toda la razón, referente a la zona donde desarrollan su vida, sus horas y del cebo natural.
Peregrino, yo las he visto " en directo" desde abajo, buceando en los bajos de Cabo de Palos, efectivamente van dándole la vuelta a la piedra. Aquí las hemos pescado en las "5 colinas", unas piedras que hay entre las Torrosas y la playa de Fotares.
Había un hombre mayor con un botecico pequeño, cuando atracábamos en "Puerto Piojo", ya hace años, que al irnos a la mar, de amanecida, él regresaba a puerto, con sus espetones.
También es cierto que al perder el plomo velocidad en las viradas y bajar, te podías encontrar con alguna sorpresa. la buena, un pescao de suerte, y la mala, dejártelo abajo.
Las agujas, cuando las había, eran desde luego, la mejor carnada, sino, tiras de calamar.
Tampoco eran plato de devoción en casa, hasta que vivió mi abuela se las traíamos a ella, al faltar ya dejamos de pescarlas, ya que me fastidia sacar pescao que luego no le das uso. De vez en cuando, corriendo las lechas ha entrado alguna.
