Un aplauso

por las autoridades, pues para el bicho que era y la densidad de población, eso en otro país, hubiese sido una masacre.
Tengo amigos y algún familiar, y lo primero que hice cuando me levanté fue llamarles para saber de ellos, por suerte nada importante, algún coche que tendrán que cambiar, y la casa de la playa de un amigo que como él dice necesitaba ya un remodelado.
La desgracia es para los que lo han perdido todo, espero que se recuperen lo antes posible y que las autoridades les ayude.
Esto cada vez se hace más habitual, o es que me lo parece. Se está volviendo peligroso vivir cerca del mar y de los ríos. Con lo bonito que es.