Se necesitan muchas habilidades, creo.
Algunas pueden ser aprendidas, y otras no.
La templanza en una situación crítica: la tienes o no la tienes.
La precisión analítica para evitar la aparición de una situación crítica: es entrenable, y los años de experiencia van otorgando mayor eficacia y consistencia.
Además se necesitan algunos conocimientos.
Algunos son imprescindibles, y otros no tanto.
Las habilidades y conocimientos decisivos, los que llevan a dominar una profesión o un arte, nunca forman parte de las enseñanzas oficiales, ya se apliquen sobre un barco, una escritura, un edificio o un quirófano.
Siempre que se ha pretendido imponer por decreto la excelencia, lo que ha sucedido es una proliferación de la trampa. La maestría es una exploración que cada uno debe hacer por su cuenta y riesgo. Siempre ha sido así, y no veo razón para que haya de ser de otra manera.
