A ver si puedo releer esta tarde el capítulo en cuestión de "Navegación con mal tiempo" para poner aquí lo que cuenta sobre el ancla paracaídas, pero creo recordar que la eficacia del artilugio viene porque su tejido no para absolutamente el agua sino que ésta se filtra lentamente por su tejido. Eso produce un freno dinámico muy estable y bien sumergido (es decir, que se mantiene por debajo del oleaje, cuestión que se ve que a veces es delicada con un ancla de capa).
Para recuperarlo hay un cabo específico para "darle la vuelta" y aun así creo que decían que pesaba una barbaridad al izarlo a bordo.
Lo que no recuerdo es si hablaban de correr con él o ponerse a la capa.
(Por supuesto no he vivido nada parecido ni sé más de lo que he leído en este magnífico libro).
http://www.editorialjuventud.es/3222-2.html