Yo también tenía similares dificultades cuando tenía mi barco amarrado de proa (Furia-302, proa con bastante lanzamiento y el balcón una prolóngación diagonal de la misma, y también tenía que dejarlo bastante lejos del pantalán). Nunca llegué a usar pasarela ni postizos, por pereza y rapidez, directamente pisaba las amarras que hacían de pasarela virtual, al tiempo que me agarraba al balcón de proa que me quedaba bastante a mano; luego espabilaba para echar el otro pie a cubierta y pasar a bordo. Con uno o dos bultos de mano pequeños llegué a cogerle el truco y nunca tuve problema -por suerte, si no, hubiera practicado también el buceo forzoso!!

). Nunca se me cayó nada al agua ni yo tampoco, aunque una vez sí llegué a hundir el pie en el agua, es el riesgo que hay, pero por lo general si antes de saltar a bordo, tomas un par de vueltas de las amarras al pantalán y lo acercas, te da tiempo a todo. Antes hacía así porque por diversas preferencias amarraba de proa, luego pasé a amarrar de popa y saltar a la plataforma de baño es coser y cantar, pero de todos modos, el problema de tener que dejar el barco alejado sigue, y la precaución de acercarle un poco previamente, también, lo cual no me ha impedido que de este modo... sí me he caido al agua, y como suele suceder en el (peor/más ridículo) momento, en pleno invierno, solo y muy de noche (y no es fácil subir a bordo sin escalera bajada, a pesar de la fenomenal plataforma de popa, vivirlo para creerlo).
Ronda de cafés calentitos para los cofrades de guardia!