Cita:
Originalmente publicado por liman
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Depende de tu habilidad soldando y del grosor de los cables.
Yo he llegado a soldar cables de 0,35mm punta con punta sin que hayan producido fallos al cabo de los años, pero con truquitos.
Elimina la parte de la capucha exterior que te vaya a molestar, con 5cm por cada lado del cable, debería bastar. Retrae la malla exterior hacia los extremos del cable, si la puedes volver del revés hacia el lado opuesto del cable, mejor que mejor. Pela las puntas de los cables pequeños, yo no suelo pelar más de 1,5mm, ya que la protección se retrae con el calor del soldador. Busca macarrón termoretráctil, un canuto largo adecuado a los cables pequeños y otro de unos 15-20cm adecuado para el cable externo. Pasa el trozo grueso a uno de los extremos del cable grueso. Estaña las puntas de los cablecillos interiores, antes, enrolla los hilillos sobre sí mismos. Si tienes pasta de soldar, pringa las puntas del cable antes de estañarlo, te ayudará al poder soldar a menor temperatura, si no tienes, no pasa nada, suelda las puntas una a una, sin olvidarte de pasar el canutillo termoretráctil antes de empezar a soldar, ya que no lo podrás pasar si ya has hecho la soldadura y te tocará volver a desoldar para pasarlo. Aquí necesitarás buen pulso y cuanto menor te quede el bulto de la soldadura, mejor.
Cuando hayas soldado todos los cables, acercando la punta del soldador a los canutillos, los calientas y se ceñirán al aislante y al cable. Una vez hayas hecho esto con los cablecillos interiores, corta un trozo de papel de aluminio (el del bocata) de la anchura de la sección abierta de cablecillos (unos 10cm) y del largo que nos pueda dar unas vueltas (2 ó 3) al cable. Aquí te recomiendo, para evitar filtraciones de humedad hasta las soldaduras, cosa que te las puede podrir con el tiempo, embadurna la parte abierta del cable y entre los cablecillos con acéite de vaselina o vaselina que sea blanda y se extienda bién; siempre aisla, nunca se agrieta ni se reseca. Con los cablecillos embadurnados, envuélvelos con el papel de aluminio, que quede lo más plano posible y ceñido a los cablecillos. Ahora ya puedes volver a colocar la malla que habías retraído por encima del papel de aluminio, con cuidado de no quitarlo ni romperlo. En el punto donde se te unan las mallas, pon unos pocos puntos de soldadura para dar continuidad eléctrica a la malla. Otra vez, si tienes pasta de soldar, verás que hace maravillas. Para terminar, desplaza el canuto grande de termoretráctil hasta que tape la malla, el papel de aluminio, etc., y aplícale calor para que se ciña al cable.
Como apuntes, un detalle que es un error que se hace muy comunmente, no soples a la soldadura, que se enfríe por si misma, si soplas, te puede hacer el efecto de "soldadura fría" lo que te puede provocar falsos contactos y pérdida de alguna de las señales, además de que se puede romper ese punto con más facilidad.
Si una vez unido todo el cable y colocado el macarrón exterior tienes oportunidad de inmovilizar el cable de algun modo que no se doble si se ejerzan tensiones ni trabajos sobre el cable, mejor que mejor.
El soldador, siempre de punta redonda, no uses los de punta de tipo destornillador o punta plana, la punta redonda te irá mejor.
Para finalizar, si has de comprarte el soldador y piensas que lo llevarás a bordo, hay unos soldadores un poco más caros, pero que funcionan con un depósito recargable de gas, como los mecheros. Hay que ser más cuidadoso con ellos, ya que suelen tener más potencia y puedes quemar los cables, quemarte tú, quemar la superficie donde lo depositas mientras sueldas... pero te olvidas del tema del cable, que es un incordio. A mí me gustan los de la marca "iroda", los hay desde 30€ en adelante, dependiendo de sus prestaciones. Además, siempre se les puede comprar una boquilla, si es que la necesitan (el mío no) para que funcionen como pequeño soplete.
Ahora si que, una vez hecho esto, ya es la hora de echarse un trago para celebrar el trabajo bién hecho.
