Me alegro mucho y Victor, también.
Los dientes largos nos llegan al suelo de ganas y de envidia.
Llevo unos días ordenando diapositivas de nuestro viaje por esos lares y me ha entrado una añoranza, unas ganas de partir que hace tiempo no sentía y de dejar atrás unas cuantas cosas que no nos dejan vivir tranquilos.
El Pacífico te espera para volver a acogerte entre sus olas, espero que tengas buenas navegaciones y que disfrutes cada instante del viaje.
¡Mucha suerte y buena proa!


