Hace años entrando en el Caribe, despues de abandonar Guadalupe, era de noche, aunque había buena luna. Navegaba con el Genova atangonado con el alisio por la popa. A lo lejos justo en el rumbo, parecía que rompía el mar. Estaña claro que no era ningún arrecife, allí el mar era ya muy profundo. Pensé que podría ser un efecto de las corrientes y seguí un rato, pero repentinamente pensé en un contenedor semisumergido y me asuste, así que large escota rápidamente y empece a enrrollar, mientras forzaba el rumbo todo lo que podía intentando librar la rompiente. Al llegar a su altura, se asusto, dio como unos aleteos fuertes, emitió unos bufidos o resoplidos con olor a pescado podrido y levanto la cola enorme a la altura de la bañera, justo donde yo estaba. No volví a verla, aunque durante un rato cada pequeña ola que rompía alrededor me sobresaltaba.
Tarde un buen rato en volver a poner el barco a rumbo hasta que el corazón recuperaba su cadencia normal. No quiero pensar que pasaría si me dejo estar convencido de que las cartas no indicaban nada y que la única explicación era un efecto de las corrientes,
