No es por hacerle la pelota a Miah de su Sonrisa, pero lo que es, es...
En plan charada , nos subimos Peleon y yo al Puente del Estacio para despedir a esa tripulacion pañuelos al viento cuando pasaran, y en ese momento me fije en la estela que dejaban atras las 36 toneladas del barco.
Algo limpisimo, ni el mas minimo remolino, cosa que solo recordaba de algun pesquero antiguo diseñado por las olas y la tradicion marinera...
