Recuerdo un dia de mediados de Enero,estabamos trabajando al anzuelo a la Robaliza (Lubina) ,estabamos en una especie de ensenada de la costa donde entre la marejada,el mar de fondo y el mar de rechace,hacian que estubiesemos en una situacion parecida.
El barco era muy noble y marinero (de 12 metros de Tea) y aguantaba bien y nosotros estabamos en la gloria viendo una larga fila de robalos colgados del aparejo,venia uno por cada anzuelo.
Era un dia "perro,perro" de esos invernosos, mucho marejadon y mucho mar de fondo.
Nosotros como dije,estabamos solo mirando para la robaliza,pero gracias a Dios ,el Patron estaba atento a su trabajo y como un aguila estaba vigilando el mar que entraba en la ensenada.
En un momento dado,grito cortar el aparejo,"cortar el aparejo,yaaa".
Nosotros lo escuchamos pero seguimos metiendo las robalizas,entonces de un salto bajo a cubierta y cuchillo en mano corto el aparejo.
Quedamos como tontos mirando alejarse las robalizas,el ruido del motor a toda marcha nos desperto de nuestro "sueño" y corrimos a la popa al ver hacercarse hacia nosotros tres grandes olas enormes que barrieron la cubierta de proa a popa.
Es curioso en determinadas ocasiones el desprecio que tenemos por nuestra propia vida,menos mal que siempre suele aver alguien con cabeza.
Bueno,puede que siempre,no.

Como bien comenta el camarada tatoperez,las facturas ayudan mucho.
