Por desgracia esto no es Rugby. Estos caballeros discuten las decisiones del árbitro, el estado del campo, la hora del partido y les cuesta coincidir si el cielo es azul negro o gris.
Las competiciones entre empresarios rara vez son deportivas, y los reflejos condicionados de Pavlov....
Que triste, porque los más perjudicados somos los aficionados.
