Estoy de acuerdo en que se debe entregar la carta con las últimas correcciones pero sería mucho más sencillo que las correcciones las hiciera el propio instituto hidrográfico y la librería las pudiera descargar y plotear en su último estado al adquirirla el navegante.
Con lo que adelanta la tecnología que es una barbaridad

sería más sencillo y seguro que más barato.
Además, ¿ quien se responsabiliza si en la carta hay un error debido al procesamiento manual posterior ?

