Naufraga un barco (no le pongo nombre por no incomodar) y sólo se salvan tres personas: Un matrimonio joven y un tío que es un ligón de cuidao. Gracias a los consejos y enseñanza de ésta taberna y sus hilos, consiguen llegar a una isla diminuta en la que no hay nada más que un cocotero. El ligón, que esta que se muere por cepillarse a la chica (que está como un queso), propone un plan:
- Vamos a turnarnos para subir al cocotero y a ver si vemos un barco. Subo yo primero.
Se sube y se pone a otear de un lado a otro. De repente mira p'abajo y grita:
- Eeeh! Dejad de foll*r, cacho marranos!!
Los casados, que no estaban haciendo nada, se miran extrañados y se dicen "este tío esta colgao". Al cabo del rato, el tío grita otra vez:
- Pero tiioos que no foll*is, que esto no es ni el momento ni el lugar!!
- Este está agilipollao. Que no estamos haciendo nada!!!!
- Pues desde aquí os estoy viendo...
Asi transcurre una hora, y el tipo se baja del cocotero y le toca subirse al marido...
El ligón, que es un fenómeno en las artes persuasivas, se empieza a ligar a la esposa, y a los cinco minutos ya están echando un kiki.... El marido, que está en lo alto del árbol, mira p'abajo y se dice:
- Coño, este tío tenía razón. Pues desde aquí arriba si que parece que estén foll*ndo!...
