Las fabes, impresionantes. Maese Epops se lució como un "macrococinero" con un ollón enorme que agradecimos después de un ayuno preparatorio antes de...
La compañía, inmejorable. Buen ambiente en comida y cena y copichuelas posteriores. La organización de Nano y Polen, perfecta.
Gracias especiales a los cofrades del restaurante Posidonia que nos acogieron en Aguadulce en doble turno y que se deshicieron en atenciones.
¡¡¡ Repetiremos, seguro !!!


