Lo que me llama la atención de este asunto es la tiranía informática a la que estamos sometidos en el control y registro de datos.
Si en algún registro cometen un error a la hora de escribir tu nombre, DNI o cualquier otro dato, éste permanece a lo largo del tiempo y se va extendiendo a otros registros como aceite en el agua. Y lo peor de todo es que no hay forma de solucionarlo. Ya entras en una página ya vas a una sede de registros y, aunque dicen que te lo han cambiado, todo permanece igual.
Es desesperante.
