Cofrade, vaya por delante que no se si tienes algún impedimento personal o circunstancia que no te permita maniobrar con comodidad un barco de 39 pies. Si es así mis disculpas, tómate unas birras y no sigas leyendo.


Pero si tu deseo de instalar una hélice de proa a tu barco es debida más bien a falta de pericia o práctica con él, yo te aconsejaría que tengas paciencia y practiques con tranquilidad y cabeza las maniobras.
Y digo con cabeza, porque creo que mucha gente se empeña en maniobrar un barco como si fuera un coche y, no es lo mismo.
Según tu tipo de hélice sabrás cuál es el lado más cómodo para hacer ciertas maniobras, como abarloarse , echar atrás o ciabogar. Estudia como se va a comportar el barco dependiendo de dónde te venga el viento y hacia donde tú quieras ir. Práctica con poco viento muchas veces, y luego cada vez con más viento las maniobras típicas de atraque o aproximación.
Y, en poco tiempo verás como no necesitas hacerle esa importante intervención a tu bonito barco que, además de costarte una pasta seguramente afectará negativamente a sus prestaciones. Y si has llegado hasta aquí, tómate otras birras que seguro te las mereces.

