Hola,
Estoy en completo desacuerdo con el cofrade Nefta y además… ¡me encantan las discusiones de taberna! Venga, una ronda y vamos a ello:
Cuando me compré mi barco – de enésima mano y bastante maltratado – una de las cosas que más me molestaba era el olor que invadía el interior a los pocos minutos de encender el motor. Así que tuve que leer bastante acerca del tema para determinar si aquello era indicio de una avería grave y para intentar eliminarlo.
Los fabricantes recomiendan que en el caso de motores diésel atmosféricos o turboalimentados - los que se utilizan habitualmente en los veleros - no se fuerce la entrada de aire en el compartimento motor sino todo lo contrario, que se instale un extractor.
Aunque esto puede parecer ilógico, ya que el objetivo es suministrar tanta ventilación y aire de combustión a los motores como sea posible, el razonamiento es el siguiente: si un ventilador está configurado para aspirar aire desde el exterior del barco, forzándolo en la sala de máquinas, la presión barométrica dentro de ese espacio puede llegar a ser positiva, esencialmente presurizando el compartimiento del motor. ¿Y qué hay de malo con este aire, más es mejor, no?... Pues en este caso no. La presurización de la sala de máquinas a menudo conduce a olores desagradables que serán expulsados de este espacio al resto de la embarcación. Idealmente, la presión de aire dentro de la sala de máquinas debe ser neutra o ligeramente negativa (recomiendan que la presión de aire medida dentro del compartimento motor sea de 0 a 0,25 pulgadas de columna de agua, medida con un manómetro de tubos de agua).
Un motor, especialmente un motor diésel, no es más que una bomba de aire glorificada, así que su rendimiento no se ve en absoluto afectado por la pequeña variación de presión que podamos inducir en su entrada de aire.
Otra cosa – y esto si es importante – es que el sistema de ventilación que instalemos pueda controlar la temperatura del compartimento del motor. La mayoría de fabricantes recomiendan que la diferencia entre el aire exterior y el aire que aspira el motor no supere los 16º C. Eso sí afecta decisivamente al rendimiento.
El control de temperatura se puede conseguir de forma rupestre, como hago yo con mi extractor de aire, o de manera mucho más sofisticada, con sistemas automáticos que llevan sensores y ventiladores de entrada y salida de aire.
¡Vaya rollo he soltado!
Saludos a todos.