Que poco podemos ante el capricho de la mar.
A mi también me parece que se queda sin arrancada, lo que le impide aproarse ante la tercera ola.
Los compañeros que acuden al rescate se están jugando claramente el tipo, se quedan atravesados en más de una ocasión.
Completamente de acuerdo con la dureza de la pesca profesional. Se GANAN la vida literalmente con demasiada frecuencia.

por el final feliz y la valentía de los compañeros.