Saludos a todos.
A mí ya me falta menos para iniciar esa vuelta al mundo,

pero con condicionantes realistas:
Está claro que el coste de dar ese periplo tiene la vertiente económica y la personal.
Ambas vertientes están, como dice Oceánico, directamente relacionadas con nuestro nivel de tolerancia a la incomodidad o nuestro nivel de bienestar indispensable, lo que incluye nuestra capacidad de navegar, ya que un mal navegante estará más incómodo y gastará más que otro mejor.
Por ello mi idea es "salir a dar la vuelta al mundo" apoyándome en mi experiencia en viajes en variados medios que me han permitido evaluar con precisión mis necesidades y mis limitaciones.
Ahora falta aplicarlo a la navegación y eso se hace... navegando.
Si has viajado con bicicleta y tienda de campaña sabes lo que es economizar espacio y fuerzas, si has ido en moto seguro que algo sabes de mecánica y como se pasa cuando llueve en invierno, si has utilizado caravana o autocaravana tienes mucho aprendido sobre muchos temas de logística y otros.
Con todo este bagaje el barco es un escalón más, ya conoces tus niveles y puedes pensar en un viaje largo.
Hay quien lleva años navegando directamente y ha aprendido todo lo anterior sobre el agua, en el barco, también es perfecto, ya que es el fin perseguido, pero yo, como muchos, vengo de "otros mundos" a este.
En resumen "salir a dar la vuelta al mundo" no significa para mí "dar la vuelta al mundo pase lo que pase y sufra lo que sufra", el coste debe compensar con la gratificación y viajaré mientras el disfrutar supere en promedio al sufrir.


