Pues mi unica esperiencia es en el barco anterior (12 metros de madera) dormiamos en la proa,tenia dos literas.
Cuando me acuerdo me sonrio solo, como un tonto,que bien tengo dormido alli.
El motor estaba a 15 cm de los pies,el panel que lo separaba lleno de rendijas y agujeros por donde se colaban los humos,olores y ruidos y cuando habia marejada sentias perfectamente cada golpe de mar (estos golpeaban la madera sobre la que te apoyabas para dormir.
Yo le tenia un saco,forrado con unos salvavidas y un saco de trapos.(full equip)

Cualquiera de secano que hubiese metido alli su nariz,rapidamente abria subido a cubierta,el ruido era atronador y el olor a gas-oil no apto para quien fuese algo propenso al mareo , habia que entrar de rodillas.
Pero a las 05:00h de la mañana cuando acababas de largar la volanta,en esas noches negras como el carbon y frias,el frio te comia,te dolian las manos y ya no sentias la nariz ni las orejas,la marejada te mojaba con un agua congelada que aun te enfriaba mas.
Era una bendicion bajar y meterse en aquel saco mmm..... y una maldicion salir al infierno cuando el Patron llamaba para virar los aparejos.
Luego me toco ser el del puente y se me acabo el pequeño paraiso del saco en la litera,muchas negras y frias noches lo eche de menos y lo sigo echando de menos.

Perdonar el "tocho" ademas me he desviado un poquitin.

Unas...
