Creo que hay dos cosas bastante incompatibles salvo honrosas excepciones: La verdadera afición a navegar a vela (que no quiere decir "poseer" un barco), y la inmensa fortuna en Suiza o donde se tercie.
Si a un barco le quitas la preocupación por su puesta a punto, la satisfacción de tenerlo a son de mar, si todo lo puedes solucionar con una llamada y los mejores medios al precio que sea ¿Qué queda?
¿Quien de los famosos ricos riquísimos tienen velero y lo disfrutan de verdad? Me temo que ninguno. Y si lo tienen es por aspectos estéticos y de representación mas que por verdadera afición.
Los ricos riquisimos, van más a motor, con tripulaciones permanentes y aún asi usan el barco un par de semanas al año, o en saltos aislados.


