¡Gracias a los dos!
Pues me planteé seriamente comprarlo, pero no conseguí nunca que me respondiera el teléfono que figuraba como contacto en el cartel de "Se Vende"... y al final, en lugar de un motovelero me compré un... ¿velomotor?
(nota, bromas aparte, estoy muy contento con mi inclasificable barco).