Muchas gracias, Analema. Yo también te deseo lo mejor para el próximo año. En realidad, te lo deseo, os lo deseo, para siempre, pero la tradición nos marca el ritmo y, cuando acaba el año, la mirada parece estar puesta sólo en el siguiente.
Me ha gustado tu balance. Me parece una experiencia muy interesante, tan interesante que me esforzaré en hacerlo yo. Mientras aprendo, comparto contigo el buen recuerdo del encuentro de Cartagena. Me gustó mucho conocerte, conoceros. Ahora, cuando te leo -supongo que nos pasa a todos- asocio tu cara y tu voz a tus palabras y tu mensaje me llega enriquecido. Espero que en el futuro tengamos ocasión de profundizar en nuestro recíproco conocimiento.
¡Feliz Navidad! Y que tengamos la fortuna de poder disfrutar siempre de tu compañía.
