Pues yo tengo un cabreo de mil demonios.No solo estamos vivos a esta hora, sino que mañana, lo mismo me toca la lotería.

Es lo peor que nos puede pasar, que los niños de san ildefonso, canten mi número.Vamos hombre, como si no hubiera más números en el bombo.
Que desgracia tan grande, vivo y millonario.
