


Reclamación del comité de regata contra Cheminées Poujoulat!!!
En la madrugada del domingo 23 de diciembre, Bernard Stamm tuvo que pararse al norte de la isla de Auckland para arreglar sus hidrogeneradores. En efecto, estos sistemas de producción de electricidad - para el piloto automático o para la central meteo - presentaban fallos desde Portugal a pesar de varias reparaciones.
Sin embargo, su ancla garreó, probablemente por culpa de una mata de algas, obligando el skipper a amarrarse a su vecino de fondeo, un buque científico ruso, para salvar su Imoca.
Denis Horeau, el director de la regata, afirma que la tripulación del "Profesor Khromov", por voluntad propia, bajó una zodiac al agua para encargarse del ancla del Cheminées Poujoulat. El comité de regata formuló su reclamación por un posible incumplimiento del punto 3.2 sobre asistencia exterior. El jurado, compuesto por 5 miembros nombrados por la FFV (Federación Francesa de Vela) recibió la reclamación del comité y pidió información complementaria a Bernard Stamm.
El navegante suizo trasmitirá su informe en cuanto haya reparado sus hidrogeneradores y puesto en marcha sus sistemas de comunicaciones. Bernard Stamm espera poder reincorporarse a la regata este mismo jueves por la tarde.


Me he quedado de piedra.
De manera ya anecdótica, se ve que Stamm se negó a aceptarles una cerveza a la pareja del reportaje (por eso se ríe cuando dice que echa de menos la cerveza) por no infringir la regla que dice que nada puede recibir del exterior. Me parece muy fuerte la reclamación de parte del comité por la presunta asistencia que pudo prestar el buque ruso. A ver qué dice Stamm al respecto.
En cuanto al artículo, creo que se queda un poco corto en cuanto a la necesidad de la energía a bordo. No solo hacen falta amperios para el piloto o la electrónica, sino también para la potabilizadora y, sobretodo, para activar la bomba de lastre y el mecanismo de la orza pendular. O sea que los amperios no son ningún lujo. Sin energía, no puede seguir, el barco no se puede maniobrar.
Seguimos a la escucha...
