Lo de la multipropiedad me parece una idea muy buena.
El problema es que hay que saber estar dentro de la sociedad. Además de navegar, tienes que tener un carácter abierto y generoso. Saber dar aunque dudes que vayas a recibir. Saber compartir como uno más y respetar las ideas, costumbres, manías... de los otros socios.
Y todo éso me parece muy loable porque no sólo aprendes a navegar, sino también a ser sociable y tolerante con los demás. Por lo tanto, la experiencia es muy positiva, no sólo en el aspecto económico.
Yo, desde luego, no sería capaz de todo éso. Mis manías y mi concepto de territorialidad me impedirían compartir un barco en igualdad de condiciones con otro. Pero, como me dijo un día una cuñada, "eres más raro que un perro verde"
Qué le vamos a hacer.
