Solución adoptada hace años en un bavaria...
Cuando has de revisar o trabajar en el sector del timón o en el piloto automático, es una tortura: se te clavan los bordes de la abertura que se abre a los pies de la litera de popa, los abdominales no resisten la posición, (...bueno, a lo mejor los tuyos si...), etc.
Lo que hicimos fué hacernos con una silla de terraza de bar de patas metálicas y resto de plástico, cortarlas a la medida y soldarles unas pletinas. La colocamos en el espacio, mirando hacia proa, y solo había que deslizarse dentro.
La cabeza no llegaba (por poco) al "techo" y las pantorrillas descansaban en la litera de popa.
Así, podías trabajar cómodamente durante largo rato aunque estubiera el barco navegando o al pairo (que es cuando mas se necesita y peor va...)
Ah! lo complementamos con una jardinera de plástico reciclada para poder ir dejando las herramientas..
