Es un acabado que, salvo contemplado muy de cerca, cuesta distinguir de otros. Este es el mini lavabo de un barco idéntico al mío: contramolde, algunos detalles de madera y todo el mamparo de la derecha, donde está plegada la cortinilla de cierre, terminado con un papel vinílico blanquecino, con un acabado algo rugoso; detrás está el mamparo con su acabado habitual, que es el que queda visto por el otro lado, en la mesa de cartas. Y aclarar que la cola de este tipo de papeles autoadhesivos, al ser retirados se queda (casi siempre) en el papel.
