Es todo un clásico, ese "artefacto". Pero no el único, mira por ejemplo el Amphicar:
http://en.wikipedia.org/wiki/Amphicar
Y lo mejor del caso es que funcionaban. Eso sí, si tienes uno de esos en España y pretendes tener todos los papeles en regla, tanto en tierra como en el agua, la pesadilla burocrática puede ser kafkiana.
Hay una descacharrante canción de Johnny Cash ("One piece at a time") que va de un empleado de la General Motors que se construye un Cadillac robando cada día una pieza de la fábrica, a lo largo de varios años... pero cuando por fin lo va a montar todo, se encuentra con que "el motor era del 57 y la transmisión del 73, delante, un lado tenía dos faros y el otro solo uno, detrás, el lado izquierdo tenía aleta y el derecho no", ... y al final, cuando lo lleva a legalizar "necesitaron a todo el personal de la oficina para hacerle los papeles, y al final, los papeles del coche pesaban diez kilos". Pues si intentas legalizar un coche anfibio, entre la Jefatura Provincial de Tráfico y la Capitanía Marítima, te puede pasar algo parecido...