Discusión: Verano del 74
Ver mensaje
  #102  
Antiguo 08-01-2013, 17:17
Avatar de Tahleb
Tahleb Tahleb esta desconectado
Capitán pirata
 
Registrado: 27-10-2006
Edad: 73
Mensajes: 906
Agradecimientos que ha otorgado: 212
Recibió 1,451 Agradecimientos en 356 Mensajes
Predeterminado Re: Verano del 74

Tras inscribirme en el hotel salí, impaciente, a dar un paseo por la playa hasta la valla que, introduciéndose en el mar de un modo bastante rústico, impide el acceso más allá de los parasoles que fueron, en su día, del Salamina. Observé, a menos de 100 metros, la escalinata medio arruinada del King George y el lugar, sobre la arena, en el que 37 años atrás descansaban los botes de vela ligera que me hicieron concebir locos planes de evasión. La playa había retrocedido mucho y, poco después del King George, hacia el Sueste, las olas casi lamían los cimientos de los primeros rascacielos. Una pátina de color tabaco, que matizaba todos los colores antiguos, cubría como un sudario los edificios y la vegetación salvaje que crecía entre ellos.

Tenía una extraña sensación en el estómago, mezcla de ansiedad, tristeza y excitación. Sentía la proximidad de Varosha y la del pasado al mismo tiempo. Era como si el presente y el tiempo intermedio, es decir, mi vida desde entonces, no hubiera sido más que una alucinación vaga y que, de alguna manera factible y simple aunque ignorada, yo pudiese regresar a agosto del 74 y retomar mi juventud. Tal vez con el equivalente de un chasquido de los dedos o la pronunciación de una palabra mágica o, quizás, dando no más de un par de pasos en una dirección esotérica adecuada me sería posible franquear aquella barrera tan sutil. Me pasaron por la mente todas las teorías sobre realidades paralelas que había escuchado alguna vez. Sentía tan vivo el latido de mi corazón de joven, estaba todo tan próximo, que cerré los ojos con la verdadera esperanza de ver ante mí la sonrisa de Iulia y el resplandor de aquel verano en cuanto los volviese a abrir.

¡Qué cerca estaba todo!

Aún con los ojos cerrados volví a verla. Paseaba semidesnuda ante mí, recortada en contraluz por el atardecer que discurría tras el ventanal de nuestra habitación mientras leía y declamaba un escrito de Hölderlin:

“Dejé mi patria para encontrar, más allá del mar, la Verdad. ¡Cómo latía mi corazón, lleno de grandes esperanzas! No encontré nada más que a ti. Tampoco tú encontraste a nadie más que a mí. Nosotros no somos nada; aquello que buscamos lo es todo”.
Citar y responder
5 Cofrades agradecieron a Tahleb este mensaje:
Enrana (11-01-2013), enric rosello (08-01-2013), Gambucero (08-01-2013), J.R. (09-01-2013), Nochero (15-01-2013)