Una ronda

Cansado de rotular las mordazas con cinta aislante y rotulador "indeleble", mandé hacer una colección en un cartelista (no un ladrón de carteras chino!). Nada; al año siguiente, a la cinta aislante otra vez.
Hasta que un amigo me ofreció un rotolí para hacer no me acuerdo qué y me vino la idea: grabar y fijar con dos tornillitos cada uno de los dieciseis benditos rótulos, hechos en plástico blanco, y escritos con tinta negra. Llevan solo un mes a la intemperie; espero que aguanten más que los anteriores.