En el lecho de muerte un hombre le dice a su mujer:
-¿Martina?
- Si querido, te escucho.
- Voy a morir, ¿verdad?
- No hables, no te preocupes.....
- Si, si, lo sé.....
- Mi tesoro, no te canses......
- No, espera, yo quiero morir con el alma en paz........pero debo confesarte algo........
- No tienes que confesarme nada, cariño. Tranquilízate....
- ¡SI, es necesario que lo sepas...!
- Tranquilízate cariño.......
- ¡Escucha!.......... yo me acosté con tu hermana....., con Cristina, tu mejor amiga y con Myriam, mi secretaria y con Silvia, la mujer de Olivier y...............esto tenías que haberlo sabido, Martina....Desde que nos casamos nunca he dejado de engañarte.............
- Lo sé, cariño, lo sé...........y ahora relájate cariño y ...
- ¡¡deja que el veneno haga su efecto...........!!


