Si ya hay que renunciar a una discusión tabernaria con las banquetas volando por si se molesta alguien, es que esta no es mi taberna de toda la vida y entonces puede estar llegando el momento de apagar máquinas y luces y bajar a la balsa salvavidas.
¡Joerrrr! que ya está bien de la tiranía del "buenrollito" ¿Es que hay que morir de aburrimiento para conservar la paz? ¿No basta con la inteligencia y su inseparable sentido del humor?.
Empieza a no extrañarme que no sepamos nada de tantos cofrades de los primeros tiempos, de cuyas broncas tanto aprendí.
Reflexionemos un poco.
Salud
