Te voy a contar lo que hice la primera vez que fui a cenar con una chica:
Primero miré mi cartera.
Luego cogi la carta, y mirando de derecha a izquierda (es decir mirando los precios) le dije a la niña: Una pizza y una ensalada no estaría mal ¿verdad?.
Todo fue bien hasta que al terminar la cena se le antojó pedir postre
y después empezó a dolerle la cabeza

con lo cual se fastidió el plan.
Mi consejo: controla el gasto, luego te puedes pillar los dedos.
Ten cuidado con los extras, están llenos de sorpresas (económicamente desagradables)
Y en el salón de Barna. seguro que encuentras ofertas increibles.

Suerte y estas a tu salud
