Efectívamente Moitessier se largó a Tahití, después de dar vuelta y media al mundo en solitario, abandonando así la regata que podía haber ganado en premio a la vuelta al mundo más rápida. Pero no se le fue la olla: Él siempre consideró el "largo viaje" como algo más espiritual que material.
Al que sí se le fue la olla en esa misma regata y acabó suicidándose tirándose presuntamente al mar desde su barco fue a Donald Crowhurst, después de deambular sin rumbo por el Atlántico y falsear repetidamente las posiciones de su trimarán.
