...Y de atracar prefiero no hablar... perooo, sin que se entere nadie

hace casi un año que tenemos el barco y sigo sin darme cuenta de dónde viene el viento cuando vamos a amarrar. Con razón se me va para donde le da a él la gana, o para donde le lleva el viento y como voy más pendiente de no darle un trastazo o de darle a los demás, así pasa... que están empezando a vender entradas de pantalán cuando voy a amarrar... y encima baratas
el brujo