Respuesta: Desnudando el arte náutico
Hola a tod@s con un buen  .
Ya tenemos referenciadas en la TdP, las desventuras con su submariino del teniente de navío Isaac Peral y Caballero debido a las intrigas,corrupciones, acciones de sabotaje y descalificaciones tan corrientes en nuestro bendito país, pero no está de más recordar las pruebas que sirvieron para desestimar al submarino en esta composición litográfica de finales del XIX proveniente de la colección José Mario Armero del Museo Naval :
En los diversos cuarteles se pueden apreciar varias comprobaciones oficiales del submarino Peral que se efectuaron en 1890 en la bahía de Cádiz.
En el primero de la izquierda lo vemos haciendo las pruebas en el dique número 2 del arsenal de La Carraca.
El submarino se sumergió primero hasta la torreta y más tarde hasta su fondo pero sin tocarlo, de unos 7 metros, manteniéndose estabilizado durante 10 minutos demostrando el funcionamiento de una de sus invenciones que llamaba Peral el aparato de profundidades , un complejo sistema eléctrico, hidráulico y mecánico que ,automáticamente, corregía las inclinaciones en inmersión y llevaba al submarino hasta una cota de profundidad fijaba por el tripulante por medio de dos hélices de eje vertical situadas en proa y popa que movidas por dos motores eléctricos de 4 CV, con la ayuda de unos tanques de lastre que tenían una capacidad de 8 toneladas de agua, que se inundaban paran sumergir y se achicaban por medio de dos bombas que lo hacían emerger invirtiendo el sentido de la marcha.
Cuando había prisa se podía soplar el aire comprimido almacenado para la respiración de tripulación y la refrigeración de los motores para que esta maniobra fuese más rápida.
Vemos a varios tripulantes sobre cubierta; la dotación se componía de tres oficiales, tres operarios de maestranza y cinco marineros.
En el segundo cuartel y siguientes, lo vemos realizando la inmersión no estática a nueve y catorce metros en el bajo del Diamante de la Bahía de Cádiz.
Se puede percibir que tenía colocado un mástil con bandera para poder observarlo cuando estaba sumergido
No sólo seguían estas pruebas el comité evaluador embarcado en los buques Reina Regente, el vapor Península y la fragata Carmen sino los barcos que participaban en los simulacros de combate como el crucero Cristóbal Colón, los cañoneros Salamandra y Cocodrilo, el vapor Garibaldi y el Remolcador Nº 1 para el caso de auxilio.
Cada vez que se realizaba una prueba y el submarino salía de los muelles del arsenal, un gran gentío acudía a la playa de la Casería, en la que había un precario poblado de pescadores (donde actualmente está el merendero La Corchuela y la Taberna del Titi que te transporta ahora, y en un plis plas, a un enclave cubano en plena Isla gaditana), y algunos se embarcaban en los botes de los pescadores para poder ver de cerca al submarino.
En este cuartel lo vemos navegando en superficie.
La autonomía, dependía tanto de la velocidad como de la carga de los acumuladores.
Peral consideraba que el barco podría recorrer unas 132 millas a 6 nudos con los dos motores y 396 millas a 3 nudos con un solo motor.
Aquí lo vemos en la prueba de navegación sumergida a 10 metros durante 65 minutos. El barco tenía dos motores eléctricos Inmish de 30 CV. refrigerados por aire comprimido.
La energía la recibía de unas baterías de 220 voltios. Le hicieron falta 613 elementos para lograr la potencia necesaria alcanzar las velocidades de 8 nudos en la superficie y 4 sumergido ; aunque dependía de la tensión que tuvieran porque a ¼ alcanzaba los 4,7 ; a media 6,9 y a carga completa 10,9 nudos.
Aquí lo vemos de regreso al Arsenal de la Carraca pasando ante la curiosa muchedumbre gaditana asomada al Baluarte para ver pasar al cacharro, como la gente lo llamaban, ese extraño artefacto sin proa y sin popa, sin cubierta en condiciones y sin quilla que más que un barco se parecía a un hermético puro.
Sólo hay un tripulante en el exterior ; quizás sea Peral saludando al rey representado con uniforme asomado al pretil.
Para la respiración, renovación y purificación del aire interior se utilizaba un motor eléctrico que lo movía hacia un purificador de hidrato de sosa y así eliminaba el co2 de la respiración y seguidamente lo pasaba por un secador de cal viva que eliminaba el exceso de vapor de agua eyectando el viciado al exterior e inyectando automáticamente el o2 necesario de los depósitos de aire comprimido cuando la mezcla no era la apropiada y así podían aguantar en las profundicades hasta diez horas.
De todas formas, acoplado a su anteojo marino, Peral ideó un tubo parecido a los posteriores snorkels para poder tomar aire del exterior con sólo asomarlo a la superficie.
El anteojo, no era como los actuales periscopios. Era el mismo tubo de acero con sus prismas y espejos y movimiento giratorio, pero proyectaba la imagen en una mesa cuadriculada, como si fuera una cámara oscura, y así podía calcular fácilmente el disparo del torpedo.
No se aprecia en la imagen pero en la torreta tenía tres portillas a proel cubiertas por gruesos cristales y a popel dos ojos de buey transparentes.
El cristal frontal contaba con un sistema de limpieza parecido a los actuales limpiaparabrisas de los coches pero inyectando agua dulce para desempañarlo y así aclarar la visión; igualmente el anteojo tenía habilitado otro sistema de limpieza que consistía en un chorro de aire previamente pasado por un secador de piedra pómez y sulfúrico.
Con ese sistema se podría controlar directamente las operaciones con sólo asomar la pequeña vela sin depender exclusivamente del anteojo.
En esta prueba nocturna, el barco atacado, el crucero Cristóbal Colón, sorprendentemente mantiene encendidos sus focos, delatando su posición por lo que fácilmente el submarino, amparado en la oscuridad, se sitúa en posición de disparo e incluso llegó a estar a sólo 15 metros de él sin ser avistado.
Para situarse necesitaba una aguja fiable imposible de conseguir en un barco "eléctrico" para lo cual inventó una compensada que anulada las interferencias y que posteriormente fue el fundamento para los giróscopos.
Esta viñeta es una recreación de cómo podía atacar el submarino con sus torpedos y su hipotético resultado.
A proa del submarino y con un sistema hermético que permitía su utilización por debajo del agua, disponía de un tubo lanzatorpedos de 360 mm. que fácilmente podía dispararse con dos estibas para torpedos de repuesto.
El torpedo tenía en su interior un servomotor con un péndulo ideado por Peral para que mantuviesen regularmente la profundidad requerida y actuaba sobre unos timones situados en la cola, cerca de la hélice que se movía por aire comprimido.
Todo este sistema se complementaba con el ajustador de puntería que luego se generalizó en los posteriores submarinos.
Incomprensiblemente, por órdenes superiores, no se llevó a cabo esta prueba, a pesar de tener preparado un casco de un buque a medio desguazar, al igual que la de la travesía del Estrecho. (Quizás para no irritar a Inglaterra que ejercía de centinela desde el Peñón).
Sea por unas cosas o por otras el pato lo pagó Peral y su invento que podría haber cambiado la historia de la Armada y al fín la de España.
A pesar de superar las puntillosas pruebas, antes y después de construir el barco, soportar un arresto, las intrigas, los sabotajes en el barco, los celos del ministro de turno, las falsedades sobre los resultados, y la campaña de desprestigio sobre su persona; Peral aguantó, pero se vino abajo cuando le ordenaron desmantelar su submarino y entregar bajo un escrupuloso inventario todos los mecanismos acoplados para su aprovechamiento pues el tribunal había considerado al barco sólo como una mera "curiosidad científica".
Peral, abatido, pidió con amargura y decepción la baja de la Marina que se la concedieron de inmediato.
Los planos y las especificaciones técnicas del barco que custodiaba el ministerio de Marina desaparecieron y mire usted por donde en Francia e Italia aparecieron unos submarinos calcaditos al de Peral.
En fin, lo de siempre.
Para saber más os aconsejo esta trilogía documental realizados por la Región de Murcia que se llamó La ilusión como proyecto.
El primero relata su vida y sus circunstancias vitales, el segundo sus inventos y el tercero es un contenido extra relativo de la fama de Peral en el mundo. Merece la pena.
http://www.youtube.com/watch?v=1VfUBiv8VwE
http://www.youtube.com/watch?v=or7PAX4qDcg
http://www.youtube.com/watch?v=JRkQv2gT1EY
Si queréis , hasta otra. Y os animo a participar.
Saludos Andrés
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Editado por anboro en 25-01-2013 a las 11:06.
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