¡Cómo lo sabes, amigo Eduardo!
A Nigel no lo conozco personalmente, pero si a su buen amigo, Tom Cunliffe.
Tanto Tom como yo comentamos una vez vía mail algunos contenidos del libro de Nigel, el de Cruising Handbook, y ambos teníamos claro el barco que había que buscar.
De hecho, los dos buscamos en USA, sólo que yo pude comprar aquí y Tom se lo trajo de Florida, creo recordar. Eso si, nuestros presupuestos eran bien diferentes, y Tom se trajo su "Constance" el Mason 44 y yo me tuve que conformar con Florence May, el Mason 33.
Para quien no conozca a Tom Cunliffe ni sus trabajos, su web no tiene desperdicio. Está actualmente considerado, junto a Nigel Calder como el gran conocedor de la vela oceánica de crucero.
http://www.tomcunliffe.com/
Y aquí su barquito
SORRY FOR THE OFFTOPIC
En cuanto al libro, diré que efectivamente, la traducción con un equipo de más de dos o tres traductores podría resultar impracticable en terminos de calidad y tecnicidades. Por lo tanto, cuando he colaborado en alguno de estos proyectos siempre se ha establicido un coordinador de la traducción que coordina los trabajos. Este libro en cuestión, además, se precia a dividirse por temas, de modo que un traductor pueda tratar electricidad, fibras y jarcia por ejemplo, otro centrarse en motores y navegación, y otro en otras secciones, por lo que aunque el estilo no sea idéntico, al menos cada una de las partes tiene una sólida cohesión interna en cuanto a estilo, expresiones y nomenclatura.
Repito, que nadie piense que traducir un libro, Y MUCHO MENOS EL LIBRO DEL QUE ESTAMOS HABLANDO, es coser y cantar. Es mucho, muchísimo trabajo, y máxime si se hace con el rigor y la meticulosidad necesaria para obtener una joya náutica en castellano.