Pues de lo perdido saca lo que puedas, por aquí es frecuente que en los bares te ofrezcan raciones de araña, los lomos bien limpitos y fritos, y están de rechupete.
En El Portil es frecuente su pesca, y todos sabemos cuando se está pescando pues cuando uno sube a bordo se le recibe con un mazo a golpes, por lo que a veces se escuchan autenticas sinfonías de mazazos (y no es broma) entre los barcos fondeados.
