Un tipo con un ojo de cristal tiene la costumbre de, al acostarse, poner el ojo en un vaso de agua con sal para que se limpie todas las noches. Un día con especial borrachera, a mitad de la noche y con la resaca, se bebe el agua. Por la mañana, medio pampli aún, empieza a sentir un fortísimo dolor de barriga y , aún medio mareado, decide ir a urgencias...
El doctor , después de explorarlo, lo hace desnudarse y ponerse a cuatro patas en la camilla. Empieza con una lupa a explorarle el ano, y de repente comenta...
¡Oiga. Yo no es por meterme en sus asuntos... Pero aquí dentro hay gente!...
