Un granjero sale de compras y consigue en el mercado un gallo joven para sus gallinas. Lo trae para el gallinero y tras echar una mirada a su alrededor, el gallo joven se encamina hacia el gallo viejo y le dice:
- Bueno viejo, llegó la hora de que te retires. A partir de ahora ya me encargo yo......
- ¡Hombre, no me digas que tu solo vas a poder con todas! Mira como me han dejado a mi. Deja que me ocupe yo de aquellas tres de la esquina y quédate tu con el resto......
- ¡Piérdete, viejo, que ya estás acabado...! Ahora soy yo el que manda.
- Ya que eres tan chulito, vamos a hacer una cosa... Te echo una carrera alrededor de la finca. El que gane, se queda con el control absoluto del gallinero.
El gallo joven se ríe a carcajadas y le dice:
- ¡Vamos, viejo! Sabes que no puedes conmigo y que vas a perder. Mira, para que no digas que abuso, te voy a conceder ventaja.
El gallo viejo sale corriendo y a los 15 segundos sale el joven. Dan la vuelta alrededor de la finca y cuando pasan por delante de la casa, el gallo joven está ya muy cerca del viejo, a menos de dos metros y cada vez se le acerca más. Cuando está a punto de alcanzarlo, el granjero que los ve sentado en el porche, coge la escopeta, apunta y BUUUUMMMM, le pega un cartuchazo al joven que lo deja tieso.
Sacude la cabeza muy triste y dice:
- ¡Joder, que mala suerte tengo! ¡¡ Es el tercer gallo maricón que compro este mes...........!!


