Es curioso que al seguir día a día la evolución de la regata se le va cogiendo cierta "familiaridad" a estos mágnificos navegantes pese a que realmente no les conozco personalmente de nada. Por ello durante y tras el rescate el rostro de Bubi realmente me dejó un poco de mal cuerpo, porque reflejaba perfectamente la huella del fracaso y el abatimiento. Por eso me alegró mucho el ver esta mañana que una vez reflexionado un poco el incidente y pasado el susto, grande por otro lado que ha debido ser, ahora su rostro ya refleje la realidad, que no es otra distinta a que esto sólo ha sido otro obstáculo más hasta conquistar la Vendee u otra similar, porque Bubi ya no sólo no ha fracasado sino que ha triunfado, su apuesta ecoeficiente ha demostrado ser más que factible, ha navegado como una fiera y ha solventado todos los problemas con una gran entereza y saber hacer. No se puede pedir más.
Bravo Bubi, y gracias por hacernos sentir orgullosos desde la distancia de tu regata y de "nuestro" barco, el Acciona, porque por si no lo sabes, los de la Taberna íbamos contigo.


