¡¡¡Cinco años, cinco!!! Es el tiempo que he tenido el barco en el agua sin visitar el varadero. Para los ánodos, buceo procurando que sea en verano y aprovechando para echarle un vistazo a hélices de proa y popa...
Bueno, ¿cual es el secreto? Varios factores, alguno de ellos poco controlable pero otros no tanto.
- Aguas del puerto: Dicen que es decisivo ese factor. En mi caso, el puerto de Aguadulce tiene casi siempre aguas muy limpias.
- Antifouling: Lo apliqué con generosidad. Dos capas completas más varias adicionales en la pala del timón y zonas donde las lineas de corriente se intuyen mas fuertes y por tanto más desgaste del antifouling. Utilicé el SeaJet 33 de Shogun. Dos botes completos para un 35 pies.
- Lo más importante: Navegar frecuentemente. Creo que es algo importante. Cuando pasaba una temporada sin poder salir, procuraba poner el motor en marcha, bien amarradito el barco para que no se fuese de paseo, y que la hélice generase una corriente parecida a como si estuviese navegando (Sobre todo marcha atrás para que el impulso del agua llegase hasta la zona de proa. 5 o 10 minutillos me parecían suficiente.
Después de 5 años, tenía verdin, algunas lapas (o cosa parecida) muy pequeñas que salieron sin rascar ni nada, y eso si, una lapa grande (casi parecia una ostra con perla) justo debajo de la quilla, y por donde no pude darle patente antes de botarlo.
Calculen vuestras señorías cuanto dinerito he ahorrado en esos cinco años. Como el resultado ha sido magnífico, pienso seguir aplicando el mismo sistema.


