Os añado:
Una foto en proa desde donde realmente se aprecia lo largos que se hacen sesenta pies de eslora. Tremendamente resbaladiza a causa de los rociones ( tuve que agarrarme para no patinar a pesar de los sólo 14 nudos que teníamos de real).
Una de las cosas que me impresionó es que a pesar de tener muy claro que era un 60 pies y tener referentes, lo encontré todo de unas dimensiones tremendamente grandes. Los treinta metros de mastil, el grosor de la botavara, el tamaño de los winches, todo era enorme. Os pongo una de la recogida de la mayor ya en puerto para que os hagais una idea de las magnitudes (el tío que está sobre la botavara medía su buen 1,85).
Por descontado otra fue la sensación de velocidad. Con dos rizos en la mayor y una trinqueta íbamos dando 12,4 nudos con 14,7 de viento real y un ángulo de viento de 114º. Al ir a proa a pesar de la casi ausencia de ola termine con los bajos de los pantalones totalmente mojados por los rociones.
En fin un pedazo experiencia por el que estaré eternamente agradecido a DELTA DORE.
