Yo he hecho solamente dos travesías con un queche (permitidme que use la palabra en castellano), pero las dos fueron con viento bastante fuerte.
La primera en un Formosa de 18 metros, de Bodrum a Kusadasi, en Turquía, con un típico meltemi de verano de fuerza 8 y con relativamente poco mar por haber islas: mesana y foque, ceñida a rabiar, maravilloso, el barco más equilibrado que he visto en mi vida..
La segunda en un Oyster de cuarenta y pocos pies bajando la costa portuguesa en marzo, mucho viento. Saliendo de Nazaré enfilamos Cabo Carboeiro con rumbo de aleta y el viento fue aumentando, aumentando y el mar también, poca vela en proa y mayor muy rizada. Nos costó pasar el cabo, se nos fue de orzada varias veces, y la cancha a sotavento era justísima, acabamos pasando a menos de una milla del cabo, ya de noche..


Después el viento aún subió más, pero podíamos ir en popa casi cerrada y ya no hubo más problemas, el barco iba lanzado y muy noble, anotamos 56 nudos de viento en la electrónica enfrente a Cabo da Rocha.
No estoy seguro de que en un barco menos sólido que el Oyster

hubiéramos salido bien de esa, y desde luego lo último que se me ocurriría sería jugar con la mesana en unas condiciones en las que ya nos resultaba difícil contener las orzadas..


Salud y buenos vientos