Donde hay patrón no manda marinero, estoy de acuerdo totalmente.
El barco no puede ser patroneado por varias personas.
Se pueden y deben delegar funciones concretas pero nunca dejar toda la responsabilidad en manos de otros.
El tema de la democracia está bien
para elegir al sitio donde se quiere ir, pero una vez decidido el sitio, es el patrón el que tiene que decir cuando se sale, como se sale, y las maniobras a realizar, ni más ni menos.
Además es bueno que la gente de a bordo sepa que hay alguien que se responsabiliza de todo ese galimatias que supone llevar al barco y la tripulación de un sitio a otro sin que haya incidentes.
Todo esto si se hace de forma natural (sin sacar el látigo ni colgar a nadie de los pulgares) se acaba por hacer una rutina y todos se adaptan.
En regata todavía se impone más éste orden y jerarquía, y los tripus deben aceptarlo.
Claro, en mi caso es fácil, porque cuando vamos de crucero con la familia soy el único con experiéncia en navegación, los demás han ido aprendiendo sobre la marcha y ya no se les tiene que decir nada, incluso los peques saben lo que tienen que hacer, por ejemplo: al llegar a puerto o al fondeadero sin que les tenga que decir nada ya saben que se han de meter en la cabina para no estar por en medio en las maniobras (tienen entre 7 y 12 años), los mayores...pues hay uno que se encarga siempre de largar el ancla cuando fondeamos o ir a proa al llegar a puerto, a veces en los fondeaderos alguno saca el barco y yo subo el ancla, y así con cada uno de los tripus y con cada una de las maniobras.
Esto se puede ir haciendo sin malos rollos ni malas caras ni una palabra más alta que otra. Se empieza como un juego, el primero que utilicé con los mayores y que luego lo han hecho hasta los peques es el típico de tirar el aro salvavidas al agua y dar el timón a alguno para que lo recupere, otro sería cogerle un rizo a la mayor, de paso se va explicando el trimado de las velas y poco a poco, sin necesidad de sacar los galones, van viendo como funciona todo y aceptan de buen grado la jerarquía.
Y al acabar toda la maniobra, si sale bien, se celebra con una birra, por cierto tomaros también una vosotros


